Comunidad que comparte y celebra
- Abel Maximiliano Ferri
- 28 mar
- 1 Min. de lectura
En la Fundación Muro de la Fe creemos que la restauración no se vive en soledad, sino en comunidad. Las mesas compartidas, los cumpleaños celebrados y los momentos de fraternidad son parte esencial de nuestra obra. Cada encuentro alrededor de la comida es más que un acto social: es un recordatorio de que somos familia en Cristo.Cuando nos reunimos para celebrar la vida de alguien, como en el cumpleaños de nuestra hermana Lida, no solo compartimos un pastel o un plato de comida. Compartimos historias, risas, testimonios y abrazos que fortalecen los lazos de unidad. Estos momentos son vitales porque enseñan que la verdadera restauración incluye volver a confiar, volver a disfrutar y volver a sentirse parte de un grupo que te acepta y te ama.La mesa larga, llena de platos sencillos pero preparados con cariño, es un símbolo poderoso: todos cabemos, todos tenemos un lugar, nadie queda excluido. Así como Cristo nos invita a su mesa, nosotros abrimos la nuestra para que cada persona se sienta bienvenida.En cada celebración comunitaria se renueva nuestra misión: ser un muro de fe que no solo sostiene vidas en rehabilitación, sino que también construye comunidad, alegría y esperanza.

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